Birmingham ardía en emoción y nostalgia aquel 5 de julio de 2025 en Villa Park, bajo un cielo pesado y un aire cargado de esperanza. Era el día del concierto “Back to the Beginning”, el adiós monumental de Ozzy Osbourne y Black Sabbath, el último saludo de un icono que no se rindió.
Desde el principio, el estadio rugió con los acordes de actos legendarios del heavy metal: Metallica, Guns N’ Roses, Slayer, Pantera, Gojira, Alice in Chains, Halestorm, Lamb of God, Anthrax y Mastodon, entre otros, conformando una constelación sonora que encendía el alma. En ese torbellino de riffs y potencia, surgió Ozzy, ascético y decidido, coronado por un trono negro que le permitía cantar pese a su enfermedad.
Mientras entonaba “I Don’t Know”, “Mr. Crowley”, “Suicide Solution”, “Mama, I’m Coming Home” y “Crazy Train”, cada nota era una despedida teñida de valentía; especialmente emotivo fue “Mama, I’m Coming Home”, interpretado con dolorosa lucidez sabiendo que era su adiós.
Y entonces, llegó el momento más esperado: tras décadas separados, Ozzy, Tony Iommi, Geezer Butler y Bill Ward –la formación original– se unieron en el escenario por última vez, con “War Pigs”, “N.I.B.”, “Iron Man” y “Paranoid” como despedida épica.
El concierto no fue sólo música: fue un ritual colectivo. Con la dirección musical de Tom Morello, se diseñó un espectáculo de diez horas, con escenario giratorio y supergrupos en vivo; se agotaron 45 000 entradas en 16 minutos y millones más lo vieron en streaming.
Lo recaudado,140 millones de libras, se destinó a causas cercanas a Ozzy: el hospital infantil de Birmingham, Acorns Children’s Hospice y Cure Parkinson’s.
Antes de morir, Ozzy compartiría en Instagram un post silencioso: un pasillo tras las bambalinas, con un cartel que decía “Back to the Beginning – The Final Show”, acompañado solo de “Mr. Crowley”. Muchos lo interpretaron como una despedida delicada, digna del artista que siempre fue.
Y apenas 17 días después, el 22 de julio de 2025, Ozzy Osbourne fallecía. Un infarto, agravado por su enfermedad, puso fin a la vida de una leyenda del heavy metal.
Este concierto fue más que un evento: fue un testamento. Ozzy, sentado en su trono, rodeado de amigos, pintó un epílogo tal vez solemne pero también orgulloso lleno de fuego y gratitud. En su último acto, regresó al inicio, a Birmingham, a la raíz misma del sonido que cambió el mundo.
Os dejamos el setlist de OZZY y BLACK SABBATH.
Tracklist:
01 – O Fortuna (intro)
02 – I Don’t Know
03 – Mr. Crowley
04 – Suicide Solution
05 – Mama, I’m Coming Home
06 – Crazy Train
07 – Sabbra Cadabra (tape)
08 – War Pigs
09 – N.I.B. (with band introductions)
10 – Iron Man
11 – Paranoid
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